"Crónicas de un pueblo palentino"

"Crónicas de un pueblo palentino" es una sección de la web www.villapún.es en la que se publican relatos verídicos o de ficción que tengan relación con el pueblo de Villapún o la cultura rural en general. Si quieres participar escribe tus historias y vivencias, tu relación con el pueblo, acontecimientos del pasado, cuentos del abuelo, aventuras de la infancia..., en fin, lo que quieras y envíalo a: villapun@gmail.com


viernes, 24 de julio de 2009

FROILÁN MALDONADO: futbolista profesional natural de Villapún

La afición al fútbol en Villapún, y en general en todos los pueblos de la zona, era mucho mayor hace unas décadas, al menos en lo que a la práctica de dicho deporte se refiere. La prueba es que raro era el pueblo que no contase con su campo de fútbol con porterías “reglamentarias” en el que chavales y mozos soñaban con emular a sus ídolos y se enfrentaban a los pueblos vecinos en partidos antológicos, especialmente el día de la fiesta. Habitualmente se apalabraba el partido contra algún pueblo de “renombre” de la zona, que acudía para luego devolver visita el día de su fiesta. Eran otros tiempos, hoy en día esos campos languidecen sin jóvenes ni niños que se acerquen a dar “cuatro patadas” a la pelota.
Froilán Maldonado, cuya imagen vistiendo la camiseta de su pueblo natal puede verse aún en el Teleclub, fue uno de los futbolistas que salió de la cantera de Villapún.

Froilán Maldonado Monje nació en Villapún el 2 de octubre de 1956, donde ya desde muy pequeño dio muestras de sus dotes futbolísticas. A buen seguro que el joven Froilán pasó muchas horas en la Era o en cualquier calleja del pueblo jugando con la pelota en compañía de otros mozalbetes del pueblo, entre ellos su hermano Nano, de quien dicen que tenía tan buenas cualidades técnicas como Froilán. Muy pronto su familia se trasladó a Burgos, donde pudo continuar su afición, formándose en las categorías inferiores del equipo de la ciudad, de donde pasó al Mirandés, por entonces en Segunda División B, en el que militó hasta marzo de 1981.
-En la temporada 1980-81 el Palencia C.F., que jugaba en la Segunda División A del fútbol español, pasaba una situación deportiva delicada y consiguió la cesión de Maldonado, como se le ha conocido profesionalmente, que debutó en el equipo el 22 de marzo de 1981 ante el Linares.  Maldonado llegó junto con otro ilustre futbolista palentino, Mediavilla, procedentes ambos del Mirandés. En principio venían cedidos por 600.000 pesetas, pero a la postre se pagaron seis millones de pesetas por ambos, por entonces el fichaje más caro en la historia del club morado. Maldonado jugó como defensa central en 9 partidos de liga y a pesar de su buena labor no pudo evitar que su equipo descendiera ese año a Segunda B.
-En la temporada 1981-82 el Palencia C.F. queda encuadrado en el Grupo I de la Segunda División B. Maldonado jugó regularmente durante esa campaña ya que participó en 38 partidos de liga, marcando 2 goles (ante el Endesa de Andorra y el Erandio), y  en dos de Copa.  El éxito deportivo no se hizo esperar, quedando clasificado el Palencia en el segundo lugar de la tabla sólo superado por el Barcelona Atlético y logrando así de nuevo el ascenso a la categoría de plata del fútbol español. Sin embargo, en el terreno económico las cosas no se estaban haciendo bien en el club palentino, lo que a la postre provocaría la diáspora de Maldonado y otros compañeros. Como curiosidad, el 10 de abril del 82 tuvo lugar una huelga de futbolistas en la que no participaron ni Maldonado ni su compañero Chaparro al no tener ficha profesional por lo que jugaron con miembros del equipo filial.
-La temporada 1982-83 fue una de las más memorables para el club morado, con una plantilla con la que estuvo a muy poco de lograr el ascenso a primera División. Maldonado jugó 35 partidos de liga, logrando marcar un gol ante el Castellón, y 5 de Copa. En el terreno deportivo las cosas funcionaron bien, pero el Palencia adeudaba importantes sumas de dinero a los jugadores por lo que a mediados de octubre deciden encerrase en la sede del club, trascendiendo la noticia a nivel nacional. Finalmente no se logró el soñado ascenso a la categoría de oro, quedando a tan solo tres puntos y clasificándose el Palencia en quinta posición. Por si fuera poco, los problemas económicos llevaron al Palencia a desmantelar la plantilla y a su práctica desaparición. Los jugadores presentaron una demanda de rescisión de sus contratos por impago de las mensualidades ante la Magistratura de Trabajo, fallando a su favor.
-Por su parte Froilán, con 26 años de edad y en el momento más dulce de su carrera deportiva, consiguió la carta de libertad y llegó a un acuerdo para su fichaje por el R.C.D. Español de Barcelona, aunque otros equipos como Valladolid, Salamanca y Zaragoza también estuvieron interesados. La prensa catalana recogió la llegada del jugador Villapunés. El fichaje, en principio por una temporada, se prolongó a un total de tres, en las que Maldonado jugó en Primera División en aquel Español de N´Kono y Lauridsen:
-En la temporada 1983-84 jugó 27 partidos completos como titular, con un total de 2430 minutos en el campo y tres tarjetas amarillas recibidas, muy buenos datos para un defensa central. Su nombre aparece en los periódicos durante el arranque de la temporada, citando además su lugar de nacimiento en Villapún. Su primer partido fue ante el Sabadell y desde el principio manifestó su intención de trabajar duro para ser titular en el equipo. No obstante el inicio de temporada fue difícil para Maldonado, viendo desde la grada los primeros partidos hasta su primera convocatoria ante el Sevilla, aunque su debut en Primera División tuvo que esperar unas jornadas más. Poco a poco se fue haciendo un hueco, como se refleja en una entrevista de prensa publicada en el Mundo Deportivo. Maldonado se acopló rápidamente al equipo y en la séptima jornada del 16 de octubre de 1983 debutó como jugador de Primera ante el Mallorca, partido celebrado en el estadio de Sarriá. Desde entonces contó con la confianza del nuevo entrenador Javier Azkargorta, lo que le permitió su titularidad indiscutible, destacando por su regularidad. La prensa barcelonesa recogió el buen hacer del defensa palentino en su primera temporada como españolista, con muy buenas críticas en general. "Seriedad, discrección, seguridad..." fueron algunos de los apelativos con los que se calificaba por la época al "barbudo central" palentino. De nuevo la prensa apuntó hacia el defensa villapunés ante el derbi catalán frente al Barça en Sarriá. La temporada fue dura y Maldonado se lesionó en un partido amistoso ante su antiguo equipo el Mirandés, al romperse el ligamento interno de la rodilla derecha. Fue operado el 4 de mayo, lo que le mantuvo apartado del terreno de juego y le obligó a un largo período de recuperación, tras el cual el jugador hace balance. Tras los fichajes de cara a la siguiente temporada, es consciente de que debe ganarse de nuevo un hueco en el equipo titular. Su reaparición se produce en agosto, en un partido amistoso ante el Zaragoza en Castellón, en el que actuó a un buen nivel.
-En la siguiente temporada, 1984-85, jugó 19 partidos como titular, todos completos excepto uno, con un total de 1665 minutos en el campo y dos tarjetas amarillas recibidas. Además intervino en 4 partidos de Copa del Rey. En la presentación del equipo vuelve a aparecer el nombre de Froilán Maldonado, citándose de nuevo en la prensa su localidad natal. La temporada comienza para Maldonado mejorando su preparación y no regresa al equipo titular hasta finales de octubre. No obstante, la lesión y los malos resultados del equipo hicieron que las entradas y salidas en el equipo titular se sucediesen. Con frecuencia la prensa se refería al jugador palentino aludiendo a sus orígenes y a tópicos relacionados, como en la entrevista publicada a finales del 84: "Maldonado es un castellano viejo de pocas palabras y toneladas de sinceridad". En 1985 nacería su hijo Rubén, acontecimiento también recogido por la prensa, y que vino a coincidir con el enfrentamiento ante el Real Madrid, en el que a Froilán correspondería la dura tarea de intentar frenar a Butragueño, "haciendo sombra al Buitre". También recaería en Maldonado la responsabilidad de anular a Hugo Sánchez en el enfrentamiento de esa temporada ante el Atlético de Madrid. Al terminar la liga se prorrogó su contrato con el Español hasta 1988 y en otra entrevista Maldonado hace balance de la temporada, comentándose que disfruta de sus vacaciones en Burgos, salvo una semana que pasa "en su pueblo, en Palencia".
-La de 1985-86 fue su última temporada en Primera, en la que jugó 16 partidos, 14 como titular, con un total de 1665 minutos en el campo y tres tarjetas amarillas recibidas. Intervino además en 5 partidos de Copa del Rey, marcando un gol en campo del Plasencia (1-5). En la presentación de la plantilla del Español 85-86 vuelve a aparecer el nombre de Villapún en la prensa catalana. En el inicio de temporada se produce el enfrentamiento ante el Real Madrid, en el que de nuevo toca a Maldonado la responsabilidad de frenar a la delantera blanca. Ya desde la primera parte del campeonato Froilán ya no aparece como el titular casi indiscutible que había sido hasta ahora. No obstante en el enfrentamiento de la segunda vuelta ante el Madrid vuelve a recuperar la titularidad, igual que había ocurrido ante el Barça. La lesión de su compañero Iñaki le permitió afrontar algunos partidos importantes, como la eliminatoria de la Copa de la Liga ante el Celta.
En total fueron 62 partidos los jugados por Froilán Maldonado en las tres temporadas de Primera División, con una media de 86,5 minutos jugados por partido.
-En la temporada siguiente, 1986-87, la llegada de Javier Clemente al banquillo del Español supuso la salida de Maldonado, al no contar el técnico vasco con él, por lo que, tras un intento fallido de traspaso al Castellón, fue cedido por una temporada al Deportivo de la Coruña, que por entonces era de Segunda División. En este equipo realizó una buena campaña y contaba con la aprobación del técnico Eusebio Ríos para que siguiese en este equipo si se conseguía finalmente el ascenso a Primera.
-No obstante el Español llegó a un acuerdo con el Figueras, equipo de Segunda A, en el que militó durante tres temporadas, 1987-88, 1988-89 y 1989-90. En su primera temporada en este equipo jugó 36 partidos completos como titular y participó en otros seis más, recibiendo cinco tarjetas amarillas. La prensa seguía destacando las cualidades del jugador. En la siguiente temporada jugó como titular 18 partidos completos más dos en los que fue sustituido, además de cinco de suplente en los que llegó a saltar al terreno de juego, recibiendo un total de tres tarjetas amarillas.
-Finalizó su carrera como futbolista profesional en el Gerona de Segunda B, en el que jugó durante la temporada 1990-91, figurando su nombre y localidad de nacimiento en el plantel de jugadores de esa temporada. Al finalizar la temporada la prensa anunció la intención del jugador de trasladar su domicilio a su región natal, ofreciendo sus servicios al Palencia, pero las negociaciones no fructificaron, por lo que terminó su carrera deportiva.

viernes, 26 de junio de 2009

La familia "Marcos" en Villapún o porqué el corral del "Guarrate" tiene tres dueños

En los pueblos pequeños las vidas de las distintas familias se cruzan unas con otras y a veces nos preguntamos por qué tal o cual hacienda pertenece a varios dueños, como es el caso de uno de los corrales que aún quedan en Villapún, el del Guarrate. La historia arranca a finales del siglo XIX y principios de siglo XX cuando vivió en Villapún un matrimonio formado por Mariano y su mujer Eleuteria, cuya casa fue la que pertenece hoy a Exiquio. Al "Tío Mariano" le llamaban también Mariano “Tarragona” por haber hecho la mili en dicha ciudad y así distinguirle de otros “marianos” residentes en el pueblo, como Mariano Maldonado o Mariano Montes. En cuanto a Eleuteria Marcos era hermana de Juan Marcos, casado con Calista Diez con la que tuvo 4 hijos, a saber:
1-Inés Marcos, casada con Gregorio Maldonado y padres de Raimunda, Hermenegilda, Eladio, Nemesio, Cesárea y Germán.
2-Juliana Marcos, casada con Mariano Maldonado y padres de Diodora, María, Cándido, Aniano, Dionisio, Justa y Terencio.
3-Marcos Marcos, casado con Petra Calvo y padres de Pilar, Exiquio y Julia.
4-María Marcos, casada en Santervás de la Vega y madre de Alejandro y este a su vez padre de Acacio. Pero volvamos a los protagonistas iniciales de esta historia: al fallecer sin descendencia Mariano "Tarragona" y Eleuteria Marcos dejaron sus bienes a sus sobrinos de la familia "Marcos". He aquí la explicación de por qué el corral de ovejas que tenían en el "Guarrate" estuviera partido en tres partes que heredaron sus sobrinos de Villapún, los tres hermanos "Marcos". Así, todos hemos conocido la parte del corral del Sr. Aniano Maldonado Marcos, la parte del Sr. Germán y la parte que aún existe actualmente, propiedad de Julia Marcos y su esposo Paciano Martínez. Permítaseme finalmente una reseña particular, ya que a mi me quedan muchas cosas por aclarar. Y una muy personal. Como todos sabréis soy natural de Villota del Páramo, pero mis apellidos marcan un origen cercano: Agustín de la Fuente Maldonado Nicolás Marcos. ¡Mi abuela era Marcos de primer apellido!, hija de Juan Marcos y Calista Diez, mis bisabuelos.
Mi abuela Juliana, que nació hacia 1885 y vivió hasta 1950, ¡también era de Villapún!. Lo mismo que mi madre, María Maldonado Marcos (1910-2004).
En documentos históricos de siglos pasados aparecen otros "Marcos". ¿Seremos todos descendientes de Hipólito Marcos (1652), de Basilio Marcos (1711) y de Marcos Marcos (≈ 1800)?.
Toda mi familia “Maldonado Marcos”, hijos del abuelo Mariano y de la abuela Juliana, son de Villapún: Diodora, María, Cándido, Dionisio, Aniano, Justa y Terencio. Mi abuela Juliana tenía tres hermanos: Inés, Marcos y María (casada en Santervás, como ya se indicó más arriba). De mi familia son también los “Maldonado Marcos” hijos de la tía Inés Marcos (hermana de mi abuela) y de Gregorio Maldonado, “el tío Goyo” (nacido en Bustillo de la Vega): Raimunda, Hermenegilda, Eladio, Nemesio, Cesárea y Germán. También lo son los “Marcos Calvo”, hijos del tío Marcos Marcos (hermano de mi abuela) y de la tía Petra Calvo (nacida en Pedrosa): Pilar, Exiquio y Julia.
Vamos, que rascando un poco, como veis, quién más quién menos en Villapún todos somos familia.
 
Agustín de la Fuente Maldonado

sábado, 26 de julio de 2008

Topillos, mentiras y falsos mitos

Muy temprano, apenas una hora tras la salida del astro rey, paseando por la pista de Villapún hacia la Roza, que atraviesa cultivos de cereal en esta zona de la vieja Castilla, uno puede encontrarse escenas que evocan la dura batalla por la supervivencia que todos los seres vivos tienen que librar. A escasos veinte metros por delante del camino que recorro en esta cálida mañana estival, no menos de nueve pequeños mamíferos salen raudos de sus refugios en las cunetas laterales en dirección al reguero central del camino cubierto de hierba. Se trata de topillos campesinos, Microtus arvalis para más señas, que se desplazan con gran rapidez, cual pequeños juguetes mecánicos, en busca de los brotes y abundantes semillas de los que tratan de alimentarse. En su corta carrera se turnan unos a otros, de manera que no más de dos o tres coinciden en la zona abierta y nunca en la misma posición, lo que dificultaría el posible ataque de alguno de los múltiples enemigos que este micromamífero tiene. Y es que la acción de la selección natural sobre las poblaciones de cazadores y sus presas se asemeja a una suerte de carrera armamentística en la que estas últimas han de mejorar continuamente sus técnicas defensivas y los primeros las propias de la depredación. Así, los topillos, animales de actividad principalmente nocturna, aprovechan los primeros rayos del sol para librarse del acoso de los cazadores de la noche, en esta zona sobre todo del búho chico, auténtico azote de estos roedores, y ponen en juego la táctica descrita en un intento de desconcertar a un posible enemigo diurno.
Pero ¿quiénes son estos denominados "topillos"?. Pues en realidad, a pesar de lo que su nombre vulgar pudiera sugerir, poco tienen que ver con los auténticos topos y mucho con los ratones de campo y otros roedores, aunque pertenecen a una familia diferente, la de los Micrótidos. A esta familia pertenece el topillo campesino, un auténtico desconocido en la meseta castellana hasta el último cuarto del siglo pasado, período en el que colonizó este territorio, al parecer de manera natural, procedente de las zonas montañosas circundantes. Y su llegada se hizo notar debido a la dinámica poblacional propia de la especie, con tendencia a producirse notables incrementos demográficos cíclicos cada cuatro o cinco años, que pueden llegar a progresar en auténticas plagas de más de mil ejemplares por hectárea en cultivos de regadío.
Y en una de esas estamos, pues desde el verano de 2006 una de estas explosiones de topillos, que se inició en la Tierra de Campos palentina, ha ido progresando como una mancha de aceite por las comarcas aledañas, sembrando el temor entre los agricultores que ven cubiertos sus cultivos por los dichosos roedores, creando una polémica a la que no han sido ajenos los propios agricultores, la administración, los medios de comunicación y los colectivos proteccionistas. La presión de los primeros obligó a los políticos a permitir un tratamiento con veneno que luego se detuvo por las imprevisibles consecuencias ecológicas y sanitarias que pudiera tener. Más adelante se volvieron a sembrar los campos con miles de tubos de plástico con grano envenenado de muy dudosa eficacia y altos riesgos, a pesar de que cuando la plaga empiece a remitir por sus propios mecanismos de control natural habrá quien se cuelgue medallas justificando el uso de este tipo de medidas, que resultan algo así como “matar moscas a cañonazos”.
En este asunto de los topillos ha habido mucha demagogia y altas dosis de desinformación, en el que además ha jugado un papel no poco relevante la prensa, ávida de sensacionalismos y en la que pocas veces se ha dado voz a los que verdaderamente saben de estos temas. Se ha podido oír a agricultores enfadados, culpando a la administración de inoperancia y a los “ecologistas” de ser responsables de la plaga por no “permitir” el uso de venenos, cuando no de ser quienes liberan directamente “los ratones” en el campo para servir de alimento a las rapaces y otras “alimañas”. Y es que llueve sobre mojado: esta idea, fruto del más absoluto desconocimiento sobre ecología de poblaciones y dinámica de depredadores y presas, no es nueva, puesto que, ¡qué casualidad!, cada tres o cuatro años vuelve a acusarse de lo mismo a los “ecologistas” o a la mismísima administración personificada en forma de “el ICONA”, organismo que, por otra parte, lleva extinto ya unos cuantos años sin que algunos se hayan enterado aún. Por cierto, dentro de otros tres o cuatro años se volverá a hablar de topillos, al tiempo...
Dicen que no hay nada más atrevido que la ignorancia y muchos de los que acusan tan alegremente quizás deberían mirarse al ombligo y pensar que si ahora hay topillos y antes no los había también ahora el campo es muy diferente a como era hace poco más de un cuarto de siglo. Y es que las concentraciones parcelarias, la proliferación de regadíos, la mecanización de las faenas agrícolas, el uso masivo de productos químicos y las nuevas técnicas de cultivo han mejorado sin duda la producción agrícola y las condiciones de vida de los agricultores, algo totalmente loable, pero también pueden estar en la raíz del problema y ser una de las causas de la expansión de ciertas plagas, incluida la de los topillos, por ciertas zonas donde antes no se conocían. La desaparición de barbechos y de la rotación de cultivos, la siembra directa, el uso de fertilizantes y pesticidas que afectan a los depredadores pueden haber servido de llama que ha prendido la mecha de la situación actual.
Dicho todo lo anterior, ahora la cuestión relevante es: ¿qué puede hacerse y hasta cuando durará la plaga? Pues los expertos conocen muy bien que las soluciones radicales y simplistas no sirven en estos casos, es más, pueden generar problemas más graves que los que intentan solucionar. Muy probablemente la propia dinámica poblacional de los topillos les llevará a reducir drásticamente sus poblaciones, ya que el control endógeno parece jugar un papel importante, de forma que cuando el número de individuos es muy elevado se produce una inhibición hormonal de la reproducción y de igual manera la llegada de un invierno frío o muy lluvioso volvería a poner las poblaciones de micrótidos en números más bajos.
Volviendo al principio del relato, el paseo matinal concluyó con una escena de caza en la que una comadreja atravesó el camino no muy lejos de donde había tenido lugar la escena inicial y en la cuneta abandonó, asustada por la presencia del observador, el cadáver aún caliente de un topillo que acababa de cazar. Y es que el mantenimiento de poblaciones saludables de las especies que se alimentan habitualmente de topillos, esas supuestas “alimañas” que los agricultores miran con tanto recelo, podría ser uno de los factores más importantes en el control de esta explosión demográfica de topillos, convirtiendo a estos depredadores en auténticos aliados, en vez de enemigos acérrimos del hombre, en el control de ésta y otras muchas plagas que afectan a los cultivos.
 
Roberto Rodríguez Martínez

Villapún (Palencia)
10  de agosto de 2007

jueves, 26 de junio de 2008

Los duendes de la noche

Se apagan las últimas luces del día con la calma en el ambiente y el palpitar de la sangre caliente de los pequeños “duendes de la noche”, que en esta hora mágica inician el segundo turno de la trepidante vida del robledal, aunque coinciden con algunos seres que amplían su jornada diurna más allá de las horas de luz, como es el caso de los recién llegados ruiseñores que aprovechan la oscuridad para lanzar a los cuatro vientos la proclama de su territorio por conquistar; algún petirrojo también les acompaña desde lo profundo de la vegetación, aunque sucumbe antes de que se cierre la noche en su empeño vital por delimitar sus parcelas.
 A la caída de la tarde varias pigazas “cacarean” con su estrepitosa voz mientras buscan un refugio seguro para pasar las horas tibias sin luz. Un relinchón de vuelo ondulante deja oir su característico reclamo haciendo honor a su nombre, acertadamente aplicado por las sabias gentes del campo. No muy lejos, en el brezal del páramo dos alcaravanes dirimen sus diferencias compitiendo por el favor de alguna hembra esquiva mediante su lastimero reclamo nupcial. Y mientras, en el corazón de la foresta, un autillo hace lo propio e inicia su jornada nocturna con los escarceos amorosos y la búsqueda de las pequeñas presas de las que se alimentará. Los grillos continúan su canto armonioso y en la oscuridad se une a ellos el más monótono de sus parientes los grillotopos, mientras la noche se va cerrando y en la charca del valle las ranitas de San Antonio inician su coro particular en un concierto que nos regala los oídos y al que cualquiera puede asistir, sin reserva previa de asiento, al espectáculo nocturno que durará hasta altas horas de la madrugada. Desde el cercano y modesto pueblo llegan los ecos de la bulliciosa algarabía de jóvenes y mayores quienes también apuran los últimos instantes de luz, sumándose al espectáculo natural en el que hombres y demás criaturas vivientes estamos inmersos. Esto es motivo de esperanza y nos hace pensar que aún es posible la armonía del hombre con su entorno, tantas veces castigado; no todo está perdido, la vida continuará un día más en este pequeño paraíso y en este maravilloso planeta vivo que llamamos TIERRA.
 
Roberto Rodríguez Martínez 
Melojar de “la Roza”, en Villapún (Palencia)
Atardecer del 1 de Mayo de 2005 (21:30-22:00)

martes, 12 de febrero de 2008

Recuerdos de mi infancia

Martes, 12 de febrero de 2008:
Parece que fue ayer. Recuerdo, aun de niño, cuando nos juntabamos la cuadrilla de amigos y nos ibamos a jugar a pistoleros por las calles del pueblo que me vio nacer, villapun, despues de salir de la escuela. En aquellos tiempos no habia play ni ordenadores como ahora. Recuerdo que tambien jugabamos a "la maya" en los corrales de la revilla o en el corral del señor aniano o por todo el pueblo o en el casillo,incluso en los pinos de la roza. Jugabamos a "chillar" a "la vaca plantada" a "tijeras o pulgar" al "balon-tiro" al "pañuelo" a "raton que te pilla el gato". En invierno a "los pinches", "carreras de barcos" a "las cuatro esquinas" en el portalin. En verano ibamos a la era a ver trillar. El que iba en el trillo llevaba un caldero y cuando veia que una vaca levantaba el rabo ponia el caldero para que la moñiga no cayera en la trilla. Teniamos un arma peligrosa, "el tirapiedras", ideal para matar pardales (pobrecillos) y romper las bombillas de las farolas. Eran los tiempos de macinger z de heidi de las radionovelas y de elena francis. Eran los tiempos de los vuelos tripulados a la luna, eran los tiempos de los beatles y del comediscos. Recuerdo el comediscos de mis hermanas mayores, era rojo. Los chiripitiflauticos, la casa del reloj, un globo dos globos tres globos......Recuerdo cuando venia el tardio o el pescadero o los dos mocitos, que los chicos nos peleabamos por ir a pregonar por todo el pueblo y nos recompensaban con unas golosinas. Los sabados y los domingos ivamos a pedir la llave de la casa del pueblo para ver la television. Tambien jugabamos mucho al futbol en la era, en el guarrate, en el camperito, en la tapia del señor teodoro, en la huerta, en todos los sitios. ¿que fue de aquellos tiempos?¿porque se los llevo el tiempo? como diria el viejo bob "armonica" dilan: la respuesta esta en el viento. Habia una noche especial en el año, la noche de reyes, que emocion. Limpiabamos los zapatos y a esperar los regalos. Por la mañana despues de misa ibamos todos los niños donde Cianos, nos poniamos en fila y nos daban a todos una naranja. Ya nos haciamos mayores y empezamos a fumar. Ibamos a santervas a comprar tabaco donde respi. Comprabamos de todas las marcas, lola, mencey, kaiser, goya, 46, ducados, celtas largos y cortos, sombra, jean, more....que brutos. Ya llegaron los tiempos de la Dipos, juergas, fiestas, futbolines, villares, alguna novia. Que bien lo pasabamos. Tantas y tantas cosas que me dejo en el tintero. Yo pienso que ningun tiempo pasado fue mejor que el presente, pero el pasado tiene la ventaja de que uno siempre lo añora. Si alguno de vosotros, los mas jovenes, quereis saber como se jugaba a dichos juegos preguntadlo que seguramenete alguno de mis compañeros de juegos tenga a bien responder gustosamente. Con el paso del tiempo mis esperanzas y mis temores han ido disminuyendo por un lado y aumentando, a la par, por el otro. Si, hubo un dia enque yo tambien fui niño. Ahora ya, mi niñez esta muerta y enterrada en el pasado. Pero tan seguro como que ahi un diablo en el infierno que YO como un pecador ante las puertas del cielo seguire arrastrandome los fines de semana hasta mi pueblo, VILLAPUN´. PD: perdonad mi atrevimiento, mi osadia y mis faltas de ortografia.

Luis Ángel Rodríguez Martínez